miércoles, marzo 10, 2010

Cumpleaños de Leo y otras novedades

¡Pues Leo cumplió hoy 2 añotes! Claro, lo festejamos el fin de semana pasado porque entre semana imposible. Y vean cómo se la pasaron.





Como verán, festejaron a lo grande, gracias a sus tíos Anita, Germán y su primo Luke. Lo que más le gustó fue su regalo (4 camiones de diferentes tamaños), el pastel, las burbujas y el agua, de ah en fuera ni se enteró que era festejo lo que estaba sucediendo, jejeje.

Sobre Michelle sigue igual de rebeldona que siempre (esta mujer), pero como ya es personalidad, pues hacemos lo posible porque entienda que todos tenemos responsabilidades que cumplir AUNQUE sea pesado, nos de flojera, los demás vayan muy rápido, etc., a ver si capta. Lo último que está haciendo es no copiar las tareas, así que a ver qué hacemos para que se ponga las pilas.

Y pues en otras novedades, habemus trabajo. Sí, unos amigos de confianza de Twitter me contactaron para un empleo y desde hace 2 semanas voy y vengo a trabajar en la oficina. Estoy muy contenta y creo que lo que estoy haciendo va bien, :) No puedo extenderme mucho en lo que hago porque es un poco confidencial, pero me estoy dedicando a algo de lo que soy fan y que tiene que ver con un aspecto de mi carrera (relaciones públicas, comunicación), por eso estoy bastante entretenida.

Parece que la revolución ya me está haciendo justicia, jejeje.

Y sólo para que vean qué vista tengo en una parte del camino en la mañana, aquí está una pequeña imagen:

sábado, febrero 20, 2010

A veces no entiendo...

Sí, hay dias que me pregunto por qué el mundo funciona como lo hace. ¿Por qué, por ejemplo, hay personas como mi vecina adolescente que impunemente ponen la música a todo volumen importándole poco el respetar la privacidad y derechos de los demás?

Me pregunto qué se necesita para que ella entienda que vulnera el derecho de todos los demás vecinos, que no pueden estar tranquilos en su casa viendo TV, platicando, escuchando su propia música o simplemente disfrutando el silencio porque su música (no sé si electrónica, banda o la que sea) no deja hacerlo.

Algunos me dirán "habla con ella", pues sorpresa, tanto mi marido como yo hablamos con ella, con su papá y la respuesta de la primera fue bajarle sólo esa vez y del segundo pretextar que era porque "sus vecinos también hacían ruido". Cuando el vecino al cual acusaba de hacer ruido se mudó, a este personaje tan "lógico" se le acabó el pretexto, pero no dejaron ni su hija ni él de hacer ruido cada que querían.

Entonces, aquí me tienen, usando audífonos por la casa el 90% del tiempo porque no sé cuándo rayos la inmadura va a poner su música a todo volumen. Entonces pongo la mía y vigilo a los niños de cerca porque oirlos no podría, obviamente.

Este es un caso, una de las tantas situaciones que no comprendo y que me parece que funcionan al revés de como deberían, pero diariamente me salta a la cara algo: la señora que se te quiere meter en tu turno en una tienda, porque el tiempo que tú esperaste no es importante, sólo el suyo; las personas que tiran basura en mi acera, la cual acaba en mi jardín, obviamente; aquéllos que sueltan a sus mascotas a que 'adornen' los patios de los demás con sus desechos; las personas que te niegan el trabajo porque eres mujer, estás casada y tienes hijos; esos que te juzgan y tratan mal de acuerdo a la vestimenta que traigas (¿y si salgo en fachas un día, qué, soy menos digna de buen trato?)

Pero lo peor del caso es lo que uno puede hacer ante estas cosas: nada. Se atraganta de coraje, pero no parece haber defensa contra estas cosas. En mi caso creo en el pacifismo y no me gusta generar situaciones problemáticas sin una razón de peso. Incluso cuando hablamos con los vecinos de su ruido fue ya tras varios meses de lo mismo y en un tono civilizado, pero no, no funcionó.

Incluso prefiero, si ando en un estado emocional que sé que una plática puede degenerar en pelea, esperar antes de tomar cartas en el asunto. Y si me decidí a hablar, no voy y le grito a la persona que me causa este tipo de situaciones, juego "derecho" y con cartas a la vista (exponiendo mis razones, no tratando de imponerme a la otra persona).

Sin embargo, no falla, no hay forma de que se pongan un poco en tus zapatos, no hay forma de que vean que en el caso contrario, también estarían molestos, que escuchen que no es por maldita que estás comentando lo que te molesta, sino que es al contrario, por una mejor convivencia. Por supuesto, ni idea tienen de que uno pensó muy bien cómo tratar la situación antes de hablar, ¿pero que el comportamiento tranquilo no se nota? ¿El ser civilizado al tratar un problema pasó de moda?

Tampoco, en los casos que mencioné respecto a cómo te tratan por una situación que no tendría que ser extraña (el ser mujer, casada, con hijos, el verte "fachosa/o" o "semifachosa/o") parece haber forma de que de alguna manera te defiendas. A menos que me cambie de sexo (es sarcasmo, claro, estoy muy contenta como estoy) y mienta en las entrevistas, o siempre salga a la calle como si estuviera posando para la portada de una revista, ¿qué hacer ante este tipo de tratos?

Supongo que todos tenemos momentos así, que nos preguntamos por qué no se puede convivir mejor. Tal vez en otra vida, en otro país o en otro mundo, quién sabe, pero mientras tanto, sólo puede uno compartir su frustración en un texto, tomar aire y continuar.

miércoles, febrero 10, 2010

Cambios mentales

De repente, aunque parezca que no (la cara no ayuda) tengo mis epifanías. El lunes en la mañana, mientras caminaba por Patriotismo luego de una entrevista de trabajo (de la que saqué la conclusión de que la gente quiere demasiado por muy poco) una de esas revelaciones llegó a mi cabeza.

Últimamente, hemos estado en una racha que no ha sido precisamente positiva, me he sentido peor que viajero abandonado en el desierto: agotada, desesperanzada, pensando si debimos de tomar la bifurcación a la izquierda y no a la derecha, si debí tener otro tipo de acercamiento con los "guías" (gente que influyó en mi vida) o si no me equivoqué al escogerlos de plano, en fin, suficiente con esta metáfora.

Pero definitivamente una cosa es cierta: no se sale de ningún problema quedándose ahí, tirado, esperando que llegue el momento final. O comienzas a ver qué tienes a favor y te mueves (sea mucho o poco, sea un bote de agua o una túnica -ok, ya, dejo la metáfora del desierto-) o de verdad llega un punto en que ya no podrás hacer nada.

Claro, hay que planear y tratar de ver hasta dónde se puede llegar con lo que se tiene a la mano, pero no tanto que te paralices. También hay que saber con quién cuentas en el viaje y que a veces hay que tomar caminos separados (quizá te encuentres después con esos viajeros, quizá no).

Así que llegué a la idea de que tomaré la mano de aquellos que sé que van en mi dirección y me apoyan incondicionalmente, diré hasta luego o adiós (sin que queden en mí malos sentimientos residuales, como rencores) a personas, arrepentimientos, miedos, fracasos que me lastran emocionalmente, y caminaré a donde creo que está mi oasis.

Creo que cuando tienes claro lo que necesitas y lo expresas estás dando un paso a obtener eso que tanto has buscado. Si el mundo no entiende por qué tomas ese camino una vez que lo dijiste tan claro como pudiste, es problema del mundo. Como me dijeron una vez por ahí 'hay que dejar las cosas o la gente ir para que venga algo mejor'.

Quizá ese algo mejor sea otra gente; la misma, pero viéndose en diferente actitud; más satisfactores (no sólo materiales, también emocionales); menos, pero un cambio que haga innecesario lo que antes tanto creías necesitar, en fin... Tantos factores...

Pero la verdad creo que meterme a un mundo de lamentaciones sin fin no puede llevar a nada. Al primer instante, sí, quizá desahogo, pero ¿y luego? Tampoco pretendo ser ni perfecta ni Miss 'Rayito de Sol' que sonríe aunque la pateen, jajaja, pero sí tomaré algo de aire si algo me golpea y seguiré. A algún lugar tengo que llegar, :)

lunes, enero 18, 2010

Aren't they beautiful? / ¿No son lindos?

Sí, sí, este post es totalmente 'mamá cuervo', pero en las fechas que pasaron se notó cómo han crecido ambos (Mich y Leo) y se ven lindos, les comparto un poquito / This is a "proud mother" post, but in the past few months I noticed they are growing, so I want to share some images with you:


miércoles, diciembre 16, 2009

Cómo sobrevivir al caos sin volverse loco

18th Aug: Cahill CrazinessImage by scribbletaylor via Flickr
Es un hecho, parece que a todos nos persigue el caos. En principio de cuentas, estamos en el país donde el caos hizo su 'nido' prácticamente, donde infectó a muchos, muchos mexicanos peor que cualquier virus AH1N1.

Para que Salvador Dalí dijera "De ninguna manera volveré a México. No soporto estar en un país más surrealista que mis pinturas", el famoso pintor debió seguramente notar el caos que corre por nuestras venas, que a veces nos atrapa incluso a aquellos que intentamos por todos los medios huir de él.

En mi caso, a veces me parece que algún duende malicioso me acecha para hacer que las cosas salgan de la peor manera posible o al menos, de la más angustiosa y estresante en el momento que menos me imagino.

Hoy tuve un momento de esos. Todo se combinó: una niña a la que le gusta mover el pasador de la puerta, el olvido de unas llaves y una salida rápida al jardín en lo que el bebé tomaba leche sentado en su sillita.

Bastaron menos de 10 segundos para que mi hija (quien estaba en el jardín) y yo (que salí a recoger algo ahí) nos quedáramos AFUERA cuando Leo se paró sorpresivamente y cerró la puerta, la cual 5 minutos antes yo tenía sin pasador (de eso estoy segura, así la tuve toda la mañana porque mi hija entra y sale del jardín) pero que de alguna manera se cerró ("alguna manera" entiéndase a Michelle jugando con la puerta).

Cuando vimos, Leo se había quedado solo ADENTRO. Si buscan la definición de "histeria" en el diccionario verán mi cara y mi susto en el momento que entendí que la perilla NO iba a abrir.

Pues ahí me tienen corriendo con la vecina, pidiéndole un cable, pasadores, un cuchillo, algo con lo cual abrir la puerta. Pues no abría. Mi segunda solución fue llamar a unos amigos cercanos que tienen unas llaves de repuesto, para lo cual otra vez la vecina ayudó prestando su celular. Pues bien, afortunadamente sí había alguien en casa de mis amigos, Luck, a quien de cariño le decimos sobrino mi marido y yo y mis hijos primo, quien buenísima onda se puso a buscar las llaves (no estaba seguro de dónde estaban guardadas) para luego dirigirse a mi casa.

Pero mientras, por supuesto, ya habían pasado como 15 minutos y Leo no hacía ruido. Claro, tengo todo colocado de modo que no se suba a lugares peligrosos, ni esté cerca de la ventana (con unos libreros estratégicamente colocados), etc. Pues ni modo, tuve que hacerle a la 'Hooligan' y romper la ventana del frente (que, como les digo, tiene muebles cubriéndola) y ver entre la rendija que queda entre éstos qué hacía: el bendito estaba comiéndose un pan que le había dejado, sentado otra vez muy a gusto (¡no saben el alivio que sentí!).

Como pude moví un par de obstáculos que impiden que se meta junto a la ventana y lo llamé, lo tomé de los brazos entre las rejas de la ventana y lo alzé para que no pisara los vidrios rotos, y lo sostuve ahí, entre sentado en la parte superior de la ventana (los vidrios estaban en el piso) y mis brazos. No podía sacarlo porque no había suficiente espacio entre los barrotes, pero al menos sí tenerlo cerca y totalmente seguro. ¡Qué lío!

Finalmente Luck llegó, con cerca de 5 juegos de llaves, tomó las más parecidas (que yo elegí) y finalmente abrió la puerta.

Así que, conclusión, estoy definitivamente pensando en escribir un libro con el título de este post, ejemplos como ése me sobran (algunos provocados por mí, otros por conjunción de factores, otros porque alguien más lo provoca). Claro, este caso ha dejado de lección que ahora, de forma permanente, las llaves estén en el bolsillo de mi pantalón o en mi mano, así esté parada JUNTO a la puerta. Pero al final creo que la mejor manera de lidiar con este tipo de cosas es: no paralizarse mientras las cosas están saliendo mal y reírse (como con este post) cuando ya todo pasó.
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